A parte de esto, lo demás se podría resumir en una frase que nos dijo la semana pasada -a nuestra llegada a Atenas- un guía español: "Grecia, a pesar de ser un pais de la UE, es un poco diferente a los demas". Al principio nos recordó al tan sonado Spain is different, pero resulta que se referia a otra cosa. Grecia es un pais donde:
- Los perros y los gatos te hacen compañía continuamente. (Seguramente trabajan para el gobierno.)
- Los coches tienen preferencia en todas las calles y carreteras. Después de los coches, tienen preferencia los perros. Después de estos, vienen los peatones griegos y, en último lugar, los turistas. Por lo tanto, es totalmente innecesario mirar a los semáforos y buscar pasos de peatones. Mola bastante...
- Para coger un taxi que se acerca a tu posición, hay que ponerse en medio de la calle y exclamar A VOZ EN GRITO dónde quieres ir. Si al taxista le va bien ir por allí, para. Si no, pasa de ti olímpicamente -no podía ser de otra manera- y sigue conduciendo.
- Si tienes la suerte de tener el hotel al lado del estadio del Panathinaikos justo el día que juegan el partido de máxima rivalidad contra el Olympiakos, puedes disfrutar de agradables conversaciones con la policia antidisturbios local y ver como se preparan para repartir un poco de estopa antes y después del partido. Esto también te da la posibilidad de experimentar entretenidas rutas para llegar al hotel.
- Para parar el autobús no basta con hacer una señal sutil desde la parada. Hay que adentrarse unos metros en la calzada y agitar violentamente los brazos.
- No hay cerrojos en los lavabos porque no hacen falta.
- Y por supuesto, es un país donde se come estupendamente (yougurt, ensalada griega, moussaka, souvlaki y muchas más cosas exquisitas) y con una gente muy amable que entiende perfectamente el inglés mal hablado.
Javier, Natalia y Junior.
Actualización (10/09/2007): Poco después de escribir el texto anterior en el hotel de Santorini, y mientras esperábamos al ferry que nos llevó a Atenas, Natalia fue al servicio del puerto y se topó con un perro durmiendo junto al WC. Este hecho conecta dos de los puntos comentados anteriormente. ¿Habrán quitado los cerrojos de las puertas de los lavabos para que los perros se oculten? ¿Estaba durmiendo realmente aquel perro o estaba vigilando a los turistas? Natalia, por si acaso, lo dejó durmiendo...
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