22 de junio de 2009

MacGuffin tiene el placer de presentarles a...

¿Quién es MacGuffin?

MacGuffin no es una persona. No es un animal. No es una cosa. Ni siquiera es el nombre de un personaje de ficción escocés emparentado con la saga inmortal del Clan MacLeod.

Tal como nos explica la Wikipedia, MacGuffin...

...es un elemento de suspense que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí. MacGuffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock y que designa a una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia, y que en realidad carece de relevancia por sí misma. El elemento que distingue al MacGuffin de otros tipos de excusas argumentales es que es intercambiable. Desde el punto de vista de la audiencia, el McGuffin no es lo importante de la historia narrada.

Habitualmente, para ilustrar el significado del MacGuffin, Hitchcock utilizaba la siguiente historia:

Dos viajeros se conocen en un tren de Inglaterra y uno le dice al otro:
-Perdone, señor, pero ¿qué es ese paquete de curioso aspecto que está sobre su cabeza.
-Ah, sí. Es un MacGuffin.
-¿Y para qué sirve eso?
-Sirve para atrapar leones en las montañas de Escocia.
-Pero... si no hay leones en las montañas de Escocia.
-Entonces, tampoco es un MacGuffin.

Probablemente, a partir de aquí, la trama de esta historia iría ganando interés y, tratándose de un guión de Hitchcock, alguno de los viajeros acabaría bastante mal.

Otros buenos ejemplos de uso del MacGuffin son:

  • La palabra "Rosebud" que pronuncia el protagonista de Ciudadano Kane al principio de la película.
  • El microfilm de Con la muerte en los talones.
  • La escotilla y la alarma de la serie Perdidos en las dos primeras temporadas.
  • Los objetos de Rambaldi en la serie Alias.
  • El perro supuestamente atropellado que guiaba la trama de mi relato corto Las 100 mejores

El MacGuffin de este artículo

Un ejemplo más de uso del MacGuffin podría ser este propio artículo, ya que toda la explicación que he hecho hasta ahora no es en absoluto lo más importante. No es lo que le interesa a las personas que lo están leyendo. No es la historia que me interesa contar hoy.

Lo realmente importante hoy es que Leia ya ha llegado.

Leia

Probablemente, a partir de aquí, la trama de nuestra historia irá ganando interés...

21 de mayo de 2009

El felicitómetro

En 1974, tal día como hoy, cuando faltaban cuatro minutos para las dos de la madrugada, vi por primera vez una sala de partos de un hospital. Hoy, por lo tanto, es mi trigésimo quinto (*) cumpleaños y eso quiere decir que es el día adecuado para recibir unas cuantas felicitaciones.

En todos estos años, la manera que hemos escogido para felicitar los cumpleaños de nuestros allegados ha ido evolucionando. Por este motivo, hoy he decidido hacer un pequeño estudio que muestre cuáles han sido los canales de felicitación preferidos este año:

El felicitómetro 2009

El felicitómetro

Como puede verse, Facebook ha irrumpido con fuerza también en este terreno. Posiblemente, dentro de unos años, habrán aparecido nuevos métodos y la cosa habrá cambiado bastante... o no.

En cualquier caso, lo que es probable es que si vuelvo a teletrabajar en mi cumpleaños, los que volverán a utilizar el canal presencial serán los que lo hacen todos los años.

A todos... ¡muchas gracias!

(*) Decirlo de esta manera, evita las rimas fáciles.

Actualización (22/05/2009): Si los días tuviesen 48 horas, el felicitómetro sufriría algún cambio y quedaría así:

El felicitómetro 2009 Update 1

El felicitómetro Update 1

De nuevo... ¡muchas gracias!

23 de abril de 2009

Locos e irrepetibles años...

Querida hija,

si estás leyendo estas líneas, eso significa que ya han pasado unos cuantos años desde que tu madre y yo las publicamos, allá por el 23 de abril de 2009.

En todos estos años, que para nosotros han sido un poco locos pero seguro que irrepetibles, tu nombre ha sido pronunciado miles de veces. Algunas, de manera dulce y suave. Otras, como la paciencia no es infinita, con algo más de volumen. Pues bien, dado que todo tiene un principio, lo que hoy queremos explicarte son las circunstancias que nos llevaron, una noche de abril de 2009, a llamarte por tu nombre por primera vez.

Todo empezó unos meses antes. A mediados de febrero, tu madre y yo habíamos recibido el encargo de buscar un nombre de niña. Hasta entonces, ya habíamos pensado en varias opciones, pero un ecógrafo del Hospital Vall d'Hebron permitió eliminar la mitad de ellas.

Como ya habíamos hecho con tu hermano, decidimos someter esas opciones a un proceso democrático no vinculante. Es decir, publicamos una encuesta en este blog titulada "Un nombre para Junior 2.0" en la que cualquiera podía votar por alguna de esas opciones. Después, nosotros teníamos pensado respetar mucho el resultado de la votación y hacer exactamente lo que nos diera la gana. Lo mismo que habíamos hecho en el caso de tu hermano.

Evidentemente, los primeros en votar fueron tus abuelos y tíos. Tras ellos, vinieron 38 amigos y amigas que completaron una ajustada votación que acabó el 12 de abril con un empate entre los dos nombres que la habían liderado desde el principio: Emma y Leia.

Teníamos que deshacer ese empate, así que una semana después, decidimos contar con la opinión de una persona que no había votado y que tenía una indudable influencia en nuestra familia: Víctor. En aquella época, tu hermano sólo hablaba japonés, aunque según la opinión de todos tus abuelos, lo entendía todo a la perfección. Al parecer, era más listo de lo normal... así que le hicimos la pregunta directamente: "Víctor, ¿qué nombre te parece más adecuado para tu hermana: Emma o Leia?". Su respuesta fue muy rápida y meridianamente clara: "Tuku-tuku".

El nombre era bonito, pero no era una de las opciones que le habíamos dado, así que lo descartamos y le dimos otra oportunidad. Tu madre cogió dos trozos de papel, escribió los nombres y los tiró sobre la mesa en la que acababa de cenar.

Dos nombres. Dos trozos de papel.

Víctor, sin tiempo para reflexionar, cogió el que había quedado más centrado y me lo dio. Cuando lo abrí, tu madre y yo supimos como te íbamos a llamar a partir de ese instante. Los demás lo supieron unos días más tarde, cuando leyeron el título de esta carta y juntaron la primera letra de cada palabra.

En fin, supongo que en más de una ocasión ya te habremos explicado esta historia. La hemos dejado aquí escrita para que el tiempo y la imaginación no la alteren demasiado.

Un beso,

Javier y Natalia.

P.D. Me gusta imaginar que igual acabas de llegar a casa en nuestro coche eléctrico y has leído estas líneas en tu eBook -o quién sabe si en un iBook 8G- mientras esperas a que tu impresora 3D te construya el último anillo con pendientes a juego que te has bajado de Internet... Por cierto, ¿siguen intentando en tu época ilegalizar las descargas de archivos? No te dejes engañar, hija. Compartir no es delito.

P.P.D. A todos los impacientes que se han saltado toda la carta y han ido directamente al final para conocer el nombre, simplemente quiero recordarles un viejo proverbio persa: "La paciencia es un árbol de raíz amarga, pero de frutos muy dulces".

13 de abril de 2009

Miguel, William y el nombre de Junior 2.0

Miguel y William

Dentro de unos días llegará de nuevo el 23 de abril -Diada de Sant Jordi- y, como suele pasar cada año, muchos aprovecharemos para regalar algunas rosas y algunos libros.

También como cada año, bastantes medios de comunicación aprovecharán para recordarnos que ese día se celebra el Día Internacional del Libro porque se conmemora la muerte de Miguel de Cervantes y William Shakespeare y, probablemente, algunos de esos medios ahondarán en la enorme coincidencia que supone que los dos escritores más importantes de la literatura universal fallecieran exactamente en el mismo día: el 23 de abril de 1616. De hecho, es posible que volvamos a escuchar curiosas teorías como la que afirma que ambos autores eran la misma persona.

Pues bien, como suele ocurrir con muchas noticias oportunistas de los informativos, toda esa enorme coincidencia no es del todo cierta... En realidad, el día que murió Shakespeare, Cervantes ya llevaba más de diez días enterrado y, de hecho, ninguno de los dos murió un 23 de abril tal como lo entendemos hoy en día.

El motivo fundamental de esta confusión radica en el hecho de que España e Inglaterra se regían por calendarios diferentes en el siglo XVII.

Por un lado, España comenzó a aplicar el calendario gregoriano en 1582. En octubre de ese año, todos los países donde la Iglesia Católica Romana tenía influencia adoptaron la reforma promovida por el papa Gregorio XIII y comenzaron a utilizar el nuevo calendario, de tal manera que al jueves 4 de octubre le siguió el viernes 15 de octubre y diez días que sobraban del anterior calendario juliano simplemente desaparecieron.

Por otro lado, Inglaterra siguió aplicando el antiguo calendario juliano hasta 1752, por lo que la fecha del 23 de abril de ese calendario en la que murió Shakespeare se corresponde con el día 3 de mayo de nuestro actual calendario gregoriano.

Finalmente, y aunque sea un pequeño detalle, Cervantes fue enterrado el 23 de abril de 1616 y esta es la fecha que ha transcendido popularmente como la de su muerte, pero su fallecimiento se produjo el día anterior.

El nombre de Junior 2.0

Un nombre para Junior 2.0En otro orden de cosas, ayer fue 12 de abril -día de San Víctor- y finalizó el periodo de votación en la encuesta para elegir un nombre para nuestra próxima hija. El resultado ha sido muy apretado y al final se ha producido un empate entre Emma y Leia, ambas con 20 votos.

Hoy, por lo tanto, se supone que Natalia y yo deberíamos deshacer ese empate y decir cuál de estos dos nombres es el elegido.

De todas maneras, tal como hemos visto antes, la cosa no viene de diez días, así que esperaremos hasta el 23 de abril para hacer el anuncio oficial. Hay que tener en cuenta que para nosotros esa fecha también es especial. El 23 de abril de 2007 fue el día en el que supimos que Víctor estaba de camino...

16 de febrero de 2009

Antes de que lleguen las 1.246.356.000

La noche del pasado viernes fue muy especial para todos los ordenadores, androides y otros dispositivos electrónicos que utilizan el sistema de tiempo UNIX Time. Este sistema, diseñado en la prehistoria de la informática, es lo que utilizan millones de ordenadores de todo el mundo para medir el tiempo y, básicamente, consiste en contar el número de segundos transcurridos desde el 1 de Enero de 1970.

Pues bien, lo que ocurrió la noche del viernes, concretamente cuando pasaban treinta y un minutos y medio de la medianoche, es que el UNIX Time marcó la mágica cifra de 1.234.567.890.

Los actos de celebración de este evento que se produjeron por todo el planeta fueron realmente breves y poco concurridos, pero seguramente los cuatro o cinco geeks que participaron quedaron muy satisfechos, ya que quedan más de 273 años para la próxima cifra mágica: 9.876.543.210.

En otro órden de cosas, hoy el pequeño Víctor, que nació a las 1.198.779.360 y por lo tanto todavía no sabe hablar, se ha quedado preocupado al ver las primeras fotos de su futura hermana. Por un lado, le han gustado mucho, ya que el parecido con él mismo cuando tenía su edad son evidentes. Por otro lado, al darse cuenta de que todavía no sabemos cómo se llamará se ha quedado muy pensativo.

Si quieres ayudarle a escoger un buen nombre, puedes participar en la clásica encuesta Un nombre para Junior 2.0 que inauguramos hoy. Evidentemente, también puedes proponer nuevos nombres añadiendo comentarios a esta entrada. Todos serán considerados...

¡Muchas gracias por participar!

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